La cruz, un camino tachonado de estrellas.

Continúa Jesús haciéndose ver afligido. En cuanto ha venido se ha arrojado en mis brazos, todo extenuado como queriendo un alivio. Me ha participado un poco de sus sufrimientos y después me ha dicho: “Hija mía, el camino de la cruz es un camino lleno de estrellas, conforme se camina, esas estrellas se cambian en soles luminosísimos. ¿Qué felicidad será para el alma por toda la eternidad el estar circundada por estos soles? Además, el premio grande que doy a la cruz es tal, que no hay medida, ni de largo ni de ancho, es casi incomprensible a las mentes humanas, y esto porque al soportar las cruces no puede haber nada de humano, sino todo divino.”

Luisa Piccarreta Volumen 02 169

Los bienes terrenos deben servir para la santificación, no para ser ídolos para el hombre. Causa de los castigos.

Después de haber pasado días amarguísimos de privación, me sentía cansada y sin fuerzas, si bien iba ofreciendo estas mismas penas diciendo: “Señor, Tú sabes cuánto me cuesta el estar privada de Ti, pero me resigno a tu Santa Voluntad, ofreciendo esta pena acerbísima como medio para atestiguarte mi amor y aplacarte; estos tedios, fastidios, flaquezas, frialdades que siento, tengo intención de enviártelos como mensajeros de alabanzas y de reparaciones por mí y por todas las criaturas; esto tengo y esto te ofrezco. Es cierto que Tú aceptas el sacrificio de la buena voluntad cuando se te ofrece lo que uno puede sin reserva alguna, pero ven, porque no puedo más.” Muchas veces me venía la tentación de conformarme a la Justicia y pensaba que la causa por la que no venía era yo misma, porque cuando Jesús, en los días pasados me había dicho que si no me conformaba lo obligaría a que no viniera y a no decirme más nada, para no tenerme descontenta, pero no tenía ánimo de hacerlo, mucho más porque la obediencia no lo consentía. Mientras me encontraba entre estas amarguras, primero ha venido una luz, con una voz que decía: “A medida que el hombre se entromete en las cosas terrenas, así se aleja y pierde la estima de los bienes eternos. Yo he dado las riquezas para que se sirvan de ellas para su santificación, pero se han servido de ellas para ofenderme y formar un ídolo para su corazón, y yo destruiré a las personas y a las riquezas junto con ellas.” Después de esto he visto a mi amadísimo Jesús, pero tan sufriente, ofendido y airado con las gentes, que daba terror. Yo, súbito he comenzado a decirle: “Señor, te ofrezco tus llagas, tu sangre, el uso santísimo de tus santísimos sentidos que hiciste en el curso de tu Vida mortal, para repararte las ofensas y el mal uso de los sentidos que hacen las criaturas.” Y Jesús, tomando un aspecto serio y casi airado ha dicho: “¿Sabes tú cómo han llegado a ser los sentidos de las criaturas? Como aquellos rugidos de las bestias feroces, que con sus rugidos alejan a los hombres en vez de atraerlos. Es tanta la podredumbre y la multiplicidad de las culpas que sale de sus sentidos, que me obligan a huir.” Y yo: “¡Ah! Señor, como te veo enojado; si Tú quieres continuar mandando castigos yo me quiero ir al Cielo, o bien quiero salir de este estado. ¿En qué aprovecha estar en él si ya no puedo más ofrecerme víctima para librar a las gentes?” Y Él, hablándome serio, tanto que me sentía aterrar me ha dicho: “Tú quieres tocar los dos extremos, o que no haga nada, o que tú te quieres venir. ¿No te contentas con que las gentes sean perdonadas en parte? ¿Crees tú que Corato sea el mejor y el que menos me ofende? ¿Y el que lo haya perdonado en parte en comparación de las otras ciudades es cosa de nada? Por eso conténtate y cálmate, y mientras Yo me ocupo en castigar a las gentes, tú acompáñame con tus suspiros y con tus sufrimientos, pidiéndome que los mismos castigos sirvan para la conversión de los pueblos.”

Luisa Piccarreta Volumen 02 167/8

 

“Mi Divino Rostro se manifestará a todas las Naciones”

JULIÁN SOTO AYALA, “EL DISCÍPULO” / MÉXICO

MENSAJE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
De la Santa Faz, Justo y Divino Juez, a Su Siervo “Discípulo”
Recibido a las 5:00 am, del día 20 de Enero, 2015.

Mi Divino Rostro se manifestará a todas las Naciones, nadie escapará del Divino Juicio, cada alma Me verá con cada una de Mis Llagas abiertas, y Me verán con el Costado abierto con el Agua y Sangre. Mi Divina Faz iluminará al mundo cubierto de las tinieblas del pecado, ¡oh, hijos amados!, ¿quién podrá sostenerse de pie ante el Divino y Justo Juez que viene a reinar y a reclamar lo Suyo?

Vuestras culpas merecen purificación, por eso un Fuego Divino inundará la Tierra para que los extraviados vuelvan a Mí, Me vean, Me reconozcan y Me acepten.

¡Oh, generación adúltera e incrédula!, un espíritu de engaño y error se apoderará de vosotros, que ni viendo la Señal del Hijo del hombre se arrepentirán, complementarán la obra que vuestros ancestros empezaron acusando falsamente a los profetas porque no resistían el fuego y el poder de su lengua.

¡Oh, generación adultera y perversa!, ¿por qué tenéis lleno el corazón de maldad y no encontráis en los signos y señales los avisos de Mi Advenimiento?

¡Oh!, semilla de perversión, que seguirán y obedecerán al impostor, ¿creen que escaparán fácilmente de la Ira de Mi Padre? ¡No! No escaparán, el Juicio Divino os alcanzará y no poseerán la Tierra Nueva.

El Cielo Nuevo que viene no tendrá lugar para vosotros porque habéis recibido el espíritu del anticristo, de Herodes, Judas y Jezabel, porque os habéis convertido en marionetas del adversario; mienten y engañan despojando al pobre, a la viuda y al huérfano de sus bienes, por eso os envío  a Mis siervos los profetas del fin de los tiempos que os echarán en cara vuestras culpas y pecados.

Todo poder Me ha sido dado, tanto en la Tierra como en el Cielo, tengo el poder de Juzgar a las Naciones pues lo he recibido de Mi Padre, Mis videntes os anunciaran calamidades y reprenderán en Mi Nombre vuestra pertinaz obsesión. ¿De qué os gloriáis?, ¿de vuestras armas e inventos nucleares?, ¿de vuestra corrupción?, ¿de los abortos, pecados y crímenes?, ¿de vuestra ciencia que hace morir de hambre, guerra y enfermedades a Mi pueblo?

¡Oh, raza extraviada!, que siguen los pasos de Datan y Coré, que dejaron  la Ley Sagrada de la obediencia y la fidelidad a Dios, ¿a qué profeta no persiguen y acusan condenándolo a muerte, orillándolo al destierro y a la soledad? Mis Ojos, sí, Mis Ojos Divinos que veis en la Santa Faz serán como profundas ascuas de fuego que penetrarán vuestras almas.

¡Oh, Discípulo Mío!, un poco más y el mundo actual que ves ya no será igual, voy a transformar las conciencias para rescatar a Mi pueblo y darle un lugar en los Triángulos de Luz que te mostré en visión, en el cerro “Bachoco”.

Mis comunidades de amor fraterno florecerán en el páramo, en la montaña, y en el desierto serán fuentes de luz para todas las naciones, allí manifestaré Mi Gloria al mundo, allí resplandecerá la Luz Divina de Mi Faz, llegó la hora del Silencio de Dios, la prueba más grande de fe para Mi pueblo escogido, los hombres se traicionarán unos a otros, y por Mi causa seréis llevados como reos, desterrados y odiados, pero no os harán ningún daño.

¡Oh!, Mis profetas del destierro y no del terror, librarán a muchos del engaño y el error, San Miguel, Gabriel y Rafael, combatirán por nosotros y estarán a vuestro lado durante los tiempo del anticristo.

El falso profeta se levantará insolente y necio, finalmente Roma será destruida, pero Me he reservado sabios y santos pastores que enviarán a Mi pueblo.

Mi remanente fiel no quedará a la deriva sin pastor, después del Aviso ya nada será igual para el mundo, el Silencio de Dios habrá terminado y Mi Padre hará oír Su Voz de consuelo para los que sufren, y de alerta para los extraviados; es la noche obscura para el mundo, manteneos firmes, atentos, vigilantes; la apostasía y la falta de fe ya se ha generalizado, no obstante, la oración a solas Conmigo, con Mi Padre, en altas horas de la noche y a tempranas horas del día, os mantendrá con fuerzas, obtendrán paciencia y sabiduría para enfrentar cada problema que se os presente.

Os hemos pedido en anteriores mensajes, tanto Mi Madre Bendita como Yo, el examen de conciencia y preparad así una buena confesión general, pues bien, añadid a esto el estado de gracia y la Comunión Reparadora pues la Justicia Divina ya está con vosotros. Yo, El Espíritu, inspirará a las almas prudentes y dóciles para que os guíen con palabras sabias, así os pido que reflexionéis en cada palabra de este mensaje. Mi Corazón está rebozando de amor por Mi resto fiel.

Benditos los que han creído y siguen creyendo, en los lugares de preservación, habrá una Señal del cielo para esto; tened ánimo, pues Yo, Jesús, estoy con vosotros.

¡Shalom!
IXTUS

 

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